¿Qué conocemos como fatiga?
La fatiga no es una “enfermedad” en si misma. Pero, cuando la fatiga se torna crónica, provocando que todo el tiempo la persona se sienta cansada, con carencia de fuerza para efectuar distintas actividades, o tener muy poca energía para hacer las cosas, puede interrumpir su actividad diaria, interfiriendo con las actividades cotidianas.
No hay una definición estándar de fatiga. Sin embargo la fatiga es distinta a la apatía, que es la pérdida del deseo de efectuar cualquier actividad.
Las palabras más usuales que describen la fatiga incluyen la falta de energía, somnolencia, cansancio, agotamiento, e incapacidad de lograr un buen descanso, en ausencia del insomnio de la noche, o de no ser capaz de mantener una actividad deseada.
La fatiga se transforma en un problema que requiere tratamiento cuando ocurre con frecuencia, durante lapsos grandes de tiempo e interfiere con las actividades cotidianas. La fatiga suele ocurrir en relación a múltiples condiciones relacionadas a patologías por debilitamiento del sistema inmune, entre otras, tal como es el caso del SIDA y también a medicamentos, como por ejemplo en tratamientos contra el cáncer.
Fuente: Artículo escrito por Judith Rabkin, PhD
